Clero y vida religiosa
Sacerdotes y sacerdotisas de Grecia y Roma
La religión griega y romana no tenía iglesia, ni credo, ni un único libro sagrado, y sus sacerdotes no formaban una clase separada del resto de la sociedad. El culto se centraba en el sacrificio, la oración y las fiestas celebradas por el bien de la ciudad, y los sacerdocios solían ser cargos públicos. En Grecia, un sacerdote o una sacerdotisa servía a un dios concreto en un santuario concreto, a menudo elegido por sorteo, por votación o por herencia, y no necesitaba más formación que conocer los ritos locales. En Roma, los principales sacerdotes se organizaban en colegios cuyos miembros procedían de la élite senatorial y combinaban el cargo religioso con la carrera política. Unos pocos sacerdocios, como el de las vestales y el de los flámines, imponían estrictas normas de vida. Los distintos cultos perduraron durante bastante más de mil años, hasta que los emperadores cristianos les retiraron la financiación y prohibieron los sacrificios a finales del siglo IV e. c.
- Los colegios sacerdotales romanos
- Bajo los pontífices
- Los sacerdocios griegos
Órdenes y estados de vida
Los colegios sacerdotales romanos
Los sacerdotes más prestigiosos de Roma pertenecían a cuatro grandes colegios: los pontífices, que velaban por el derecho sagrado y el calendario; los augures, que interpretaban la voluntad de los dioses a través de signos; los quindecimviri sacris faciundis, custodios de los Libros Sibilinos, y los epulones, que organizaban los banquetes sagrados. Sus miembros servían de por vida, y los puestos los ambicionaban los senadores más destacados.
Bajo los pontífices
Varios sacerdocios estaban bajo la autoridad del pontífice máximo. Cada uno de los quince flámines estaba consagrado a un solo dios; los más importantes eran los de Júpiter, Marte y Quirino. Las seis vírgenes vestales custodiaban el fuego sagrado de Vesta. Ambos grupos vivían sujetos a antiguas normas que los distinguían de los ciudadanos corrientes.
Los sacerdocios griegos
Los sacerdotes y sacerdotisas griegos estaban vinculados a una deidad y a un santuario. A las diosas solían servirlas mujeres y a los dioses hombres, aunque había muchas excepciones. Algunos cargos eran anuales y otros vitalicios; algunos eran hereditarios en familias antiguas, y en partes del mundo helenístico los sacerdocios llegaban incluso a venderse. Oráculos como el de Delfos constituían un caso aparte.
Los colegios sacerdotales romanos
Pontífice máximo
pontifex maximus (Latin)
El pontífice máximo presidía el colegio de los pontífices, que supervisaba el derecho sagrado, el calendario, los enterramientos, las adopciones y la forma correcta de los ritos públicos. Elegía a las vírgenes vestales y a los flámines mayores y tenía autoridad sobre ellos, y vivía en la Domus Publica, junto a la casa de las vestales en el Foro. El cargo era electivo y vitalicio. Julio César lo obtuvo en 63 a. e. c., y Augusto lo asumió en 12 a. e. c.; desde entonces todos los emperadores lo ostentaron hasta finales del siglo IV e. c.
Qué lleva la figura
- Toga pretexta toga praetexta (Latin)
Toga blanca de lana con una ancha franja púrpura, que llevaban los altos magistrados y los miembros de los grandes colegios sacerdotales en el ejercicio de sus funciones.
- Cabeza velada capite velato (Latin)
Un pliegue de la toga levantado sobre la parte posterior de la cabeza, la manera romana de sacrificar y orar, a diferencia del rito griego, con la cabeza descubierta.
- Pátera patera (Latin)
Plato poco profundo y redondo, a menudo de bronce o de plata, usado para verter libaciones de vino sobre el altar o sobre la cabeza del animal del sacrificio.
- Fuera de los oficios
- Los pontífices eran senadores y políticos que también desempeñaban magistraturas y mandos militares. Fuera de los ritos vestían la toga o la túnica corriente de un romano de su rango.
- Insignias
- La toga pretexta velada y el plato de libaciones lo distinguían en el sacrificio; el cazo (simpulum) y el cuchillo sacrificial eran emblemas pontificales en las monedas.
Bajo los pontífices
Virgen vestal
virgo Vestalis (Latin); the eldest was Virgo Vestalis Maxima
Las seis vestales mantenían el fuego eterno del templo redondo de Vesta en el Foro, del que se creía que dependía la seguridad de Roma. También custodiaban objetos sagrados, preparaban la harina salada (mola salsa) usada en los sacrificios y participaban en las grandes fiestas. Elegidas por el pontífice máximo cuando eran niñas de entre seis y diez años, servían durante treinta años: diez aprendiendo, diez oficiando y diez enseñando. Una vestal condenada por romper su voto de castidad era enterrada viva en una cámara subterránea cerca de la puerta Colina.
Qué lleva la figura
- Estola stola (Latin)
Sobrevestido blanco, largo y sin mangas, que llegaba hasta los pies y se llevaba sobre una túnica; era la prenda de las matronas romanas respetables, que también vestían las vestales.
- Ínfula infula, vittae (Latin)
Cintas de lana roja y blanca enrolladas alrededor de la cabeza sobre el cabello, signo de condición sagrada que también se ponía a los animales del sacrificio.
- Sufíbulo suffibulum (Latin)
Velo blanco corto con una franja púrpura, de forma oblonga, que cubría la cabeza y se sujetaba bajo la barbilla con un broche; lo llevaban las vestales al sacrificar.
- Lámpara o cuenco de fuego
Pequeña lámpara de arcilla o cuenco con una llama, que representa el fuego sagrado de Vesta, que las vestales nunca debían dejar apagarse.
- Fuera de los oficios
- Las vestales vivían juntas en el Atrium Vestae, junto al templo. Estaban libres de la autoridad paterna, podían poseer bienes y hacer testamento, e iban escoltadas por un lictor.
- Insignias
- La ínfula, el velo blanco y sus asientos reservados en los juegos señalaban en público su condición sagrada.
Bajo los pontífices
Flamen
flamen (Latin); Flamen Dialis, priest of Jupiter
Cada flamen era el sacerdote personal de un dios: ofrecía sus sacrificios y mantenía su culto. El flamen dial, sacerdote de Júpiter, vivía bajo las normas más estrictas: no podía montar a caballo, ver un ejército en orden de batalla, prestar juramento, llevar un nudo ni un anillo cerrado, ni tocar carne cruda, una cabra, la hiedra o las habas. Debía estar casado por el rito más antiguo, y si su esposa, la flaminica, moría, abandonaba el cargo. El puesto estuvo vacante de 87 a 11 a. e. c., cuando Augusto lo restableció.
Qué lleva la figura
- Laena laena (Latin)
Manto grueso de lana doble, tejido por la flaminica, que se llevaba sobre la túnica y se sujetaba en el hombro con un broche.
- Ápex apex, with the apiculum (Latin)
Gorro ceñido rematado por una corta punta de madera de olivo envuelta en lana; el flamen dial no debía dejarse ver al aire libre sin él.
- Cuchillo sacrificial secespita (Latin)
Cuchillo largo de hierro con mango redondo, a menudo decorado con marfil o bronce, que usaban los sacerdotes romanos en los sacrificios.
- Fuera de los oficios
- El flamen dial era, en la práctica, sacerdote todos los días, sujeto a sus normas incluso en casa, lo que hacía el puesto poco atractivo para los hombres ambiciosos. Los demás flámines llevaban una vida más libre.
- Insignias
- El ápex con su punta de madera de olivo era la seña inconfundible de un flamen; el dial tenía además un lictor y una silla curul.
Los colegios sacerdotales romanos
Augur
augur (Latin)
Los augures interpretaban los auspicios, signos con los que los dioses mostraban su aprobación o desaprobación de un acto previsto. Los propios magistrados tomaban los auspicios antes de las asambleas, las batallas y las elecciones, observando el vuelo y los gritos de las aves, la forma de comer de los pollos sagrados o los rayos; los augures eran los expertos en las reglas y podían declarar viciada una ceremonia. También inauguraban templos y a ciertos sacerdotes. El colegio pasó de tres a nueve miembros, luego a quince con Sila y a dieciséis con César. Cicerón fue augur.
Qué lleva la figura
- Toga pretexta toga praetexta (Latin)
La toga blanca con franja púrpura que llevaban los miembros de los grandes colegios; algunos autores antiguos describen también una prenda a rayas, la trabea, propia de los augures.
- Lituo lituus (Latin)
Bastón corto curvado en su extremo como un cayado, sin nudos, usado para delimitar la zona sagrada del cielo (templum) que se iba a observar.
- Fuera de los oficios
- Los augures eran senadores y estadistas, y pertenecer al colegio era señal de gran prestigio. En la vida diaria vestían como otros romanos de su clase, con toga o túnica.
- Insignias
- El lituo curvado era el emblema del augurado y aparece en las monedas de quienes lo ostentaron.
Los sacerdocios griegos
Pitia
Pythia (Greek, Πυθία)
La pitia era la sacerdotisa de Apolo en Delfos, el oráculo más famoso del mundo griego. Sentada en un trípode en el santuario interior, daba las respuestas del dios a las preguntas de ciudades e individuos, que, según algunos relatos antiguos y modernos, ponían luego en verso o en prosa los funcionarios que la asistían. Las consultas se celebraban en días fijados; en siglos posteriores, una vez al mes, salvo en invierno. Era una mujer de Delfos, elegida para servir de por vida y vivir en pureza; Diodoro dice que las pitias posteriores eran mujeres de más de cincuenta años vestidas como doncellas.
Qué lleva la figura
- Quitón e himation chiton, himation (Greek, χιτών, ἱμάτιον)
Túnica larga de lino o de lana blanca que llegaba hasta los pies, con un manto drapeado por encima; un atuendo sencillo que, según se decía, recordaba al de una doncella.
- Corona de laurel daphne (Greek, δάφνη)
Corona de hojas de laurel, la planta sagrada de Apolo, que llevaba en la cabeza durante las consultas.
- Rama de laurel y fiale phiale (Greek, φιάλη)
Una rama de laurel y un cuenco de libaciones poco profundo en las manos, como en una copa ateniense del siglo V que muestra a la diosa Temis sentada en el trípode délfico.
- Fuera de los oficios
- Una vez nombrada, la pitia dejaba la vida familiar y vivía en una casa dentro del santuario. No era necesariamente culta ni aristócrata, y algunas eran sencillas campesinas.
- Insignias
- El trípode, el laurel y la fiale la identificaban como profetisa de Apolo.
Preguntas frecuentes
¿Eran los sacerdotes griegos y romanos una clase aparte?
No. La mayoría eran ciudadanos que desempeñaban el cargo sacerdotal junto a su vida ordinaria y, en Roma, junto a su carrera política. En Grecia, muchos sacerdocios se cubrían por sorteo o por elección durante un año, mientras que otros se heredaban dentro de familias antiguas, como los Eumólpidas y los Cérices, que proporcionaban los principales oficiantes de los misterios de Eleusis. Los sacerdotes debían conocer los ritos de su santuario, pero no había seminario, ordenación ni cuerpo doctrinal que dominar.
¿Tiene relación el título papal de pontífice máximo con el cargo romano?
Solo a través de la palabra latina. El pontífice máximo romano era el jefe de un colegio sacerdotal pagano, y los emperadores ostentaron el cargo hasta finales del siglo IV, cuando Graciano fue el primero en renunciar a él. Los autores cristianos llevaban mucho tiempo llamando *pontifices* a los obispos, y a partir del Renacimiento los papas empezaron a usar Pontifex Maximus como uno de sus títulos, a menudo abreviado en edificios y monedas. El uso papal es un préstamo de prestigio, no una continuación del sacerdocio pagano.
¿Qué le ocurría a una vestal que rompía sus votos?
La falta de castidad de una vestal se consideraba un crimen contra toda la ciudad, pues se creía que ponía en peligro la relación de Roma con los dioses. La vestal declarada culpable era llevada en una litera cerrada hasta una cámara subterránea cerca de la puerta Colina, donde la dejaban con un poco de comida y una lámpara, y la tapiaban. Su amante moría azotado. Estos juicios eran raros y a menudo seguían a desastres militares. A la vestal que dejaba apagarse el fuego sagrado la azotaba el pontífice máximo.
¿Hablaba la pitia en un trance causado por vapores?
Autores antiguos como Plutarco, que fue sacerdote en Delfos, mencionan un *pneuma*, un vapor o aliento, que surgía en el santuario, y algunos geólogos modernos han sostenido que los gases de las fallas situadas bajo el templo pudieron afectarla. Otros lo dudan. Las respuestas conservadas suelen ser claras y bien compuestas, y el papel de los funcionarios que las recibían y registraban era considerable. Cómo funcionaba el oráculo sigue siendo objeto de debate.
¿Cómo terminaron estos sacerdocios?
A medida que el cristianismo se convertía en la religión de los emperadores, se retiró el apoyo estatal a los antiguos cultos. Graciano retiró el Altar de la Victoria de la curia del Senado y puso fin a la financiación pública de los sacerdocios en 382 e. c. Teodosio I prohibió después los sacrificios y el uso de los templos en leyes de 391 y 392, y las vestales y el oráculo de Delfos desaparecieron en esa década. Algunos grupos modernos han revivido el culto a los dioses griegos y romanos en nuevas formas.
Fuentes y lecturas recomendadas
- Religions of Rome, Volume 1: A History – Mary Beard, John North and Simon Price (Cambridge University Press, 1998)
- Greek Religion – Walter Burkert, translated by John Raffan (Harvard University Press, 1985)
- Pagan Priests: Religion and Power in the Ancient World – Mary Beard and John North, eds. (Duckworth, 1990)
- Delphi: A History of the Center of the Ancient World – Michael Scott (Princeton University Press, 2014)
- The Last Pagans of Rome – Alan Cameron (Oxford University Press, 2011)