Codex of FaithsUn atlas ilustrado de la fe

Clero y vida religiosa

Los sacerdotes del antiguo Egipto

En el pensamiento egipcio antiguo, el rey era el único sacerdote verdadero de todos los dioses. Los relieves de los templos lo muestran a él solo presentando las ofrendas, y todo acto de culto se realizaba en su nombre. En la práctica, el trabajo diario de los templos se delegaba en un numeroso cuerpo de sacerdotes. Los de mayor rango eran los hem-netjer, los «servidores del dios», clasificados como primer, segundo, tercer y cuarto profeta en los grandes templos. Por debajo de ellos servían los wab, los «puros», que trabajaban por turnos rotatorios y volvían a la vida ordinaria entre uno y otro. Junto a estos rangos había especialistas: el sacerdote lector, que leía los rituales; el sacerdote sem, que celebraba los ritos funerarios, y numerosos músicos, escribas y administradores. Los templos eran además grandes terratenientes, y sus sacerdotes administraban campos, talleres y graneros. El sacerdocio perduró, muy transformado, durante más de tres mil años, hasta que los templos enmudecieron en la Antigüedad tardía.

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  1. La jerarquía del templo
    1. Sumo sacerdote de Amón
  2. Especialistas rituales
    1. Sacerdote sem
    2. Sacerdote lector
  3. Mujeres de la realeza en el culto
    1. Esposa del Dios de Amón

Órdenes y estados de vida

  • La jerarquía del templo

    Cada gran templo tenía su propio personal, encabezado por un primer profeta, o sumo sacerdote, y escalonado según los grados de los hem-netjer. En principio los nombramientos los hacía el rey, pero los cargos pasaban a menudo de padre a hijo. Los sacerdotes wab, organizados en grupos llamados filés, llevaban las ofrendas, limpiaban los objetos sagrados y mantenían la pureza del templo durante su mes de servicio.

  • Especialistas rituales

    Algunos sacerdotes se definían por una tarea concreta más que por un rango en un templo. El sacerdote lector conocía y recitaba los textos sagrados, y el sacerdote sem realizaba actos clave del ritual funerario. Ambos actuaban en templos y en tumbas, y se creía que dominaban palabras y gestos con un efecto real en el mundo divino.

  • Mujeres de la realeza en el culto

    A lo largo de toda la historia egipcia, las mujeres sirvieron como sacerdotisas de diosas como Hathor y Neit, y muy a menudo como músicas del templo. En Tebas, el cargo de Esposa del Dios de Amón, ocupado por mujeres de la realeza, llegó a ser uno de los puestos más poderosos del país, pues combinaba las funciones rituales con el control del inmenso patrimonio del dios.

La jerarquía del templo

Sumo sacerdote de Amón

hem-netjer tepy en Imen, "first servant of the god Amun" (Egyptian, ḥm-nṯr tpj n Jmn)

Tratamiento Primer Profeta de Amón

El Primer Profeta de Amón en Karnak, en Tebas, dirigía el templo más rico de Egipto durante el Imperio Nuevo (c. 1550–1070 a. e. c.). Actuaba en nombre del rey en el culto diario, encabezaba las procesiones en las fiestas y supervisaba un patrimonio de campos, rebaños, talleres y trabajadores dependientes registrado en documentos como el Gran Papiro Harris. El cargo podía convertirse en un poder por derecho propio: a finales de la dinastía XX y durante la XXI, sumos sacerdotes como Herihor y Pinedyem I gobernaron el Alto Egipto desde Tebas, y algunos adoptaron títulos reales.

Qué lleva la figura

  1. Túnica de lino

    Túnica larga y fina de lino blanco, a menudo casi transparente y finamente plisada; los sacerdotes estaban obligados a vestir lino, nunca lana, dentro del templo.

  2. Faldellín plisado shendyt (šndyt)

    Faldellín de lino plisado ceñido a la cintura y visible bajo la túnica exterior, la prenda básica de los hombres egipcios de rango.

  3. Collar ancho wesekh (wsḫ)

    Collar ancho de hileras de cuentas de fayenza, vidrio o piedra extendido sobre los hombros y el pecho, que llevaban funcionarios, sacerdotes y los propios dioses.

  4. Incensario en forma de brazo

    Incensario largo de bronce o de madera con forma de brazo, terminado en una mano abierta que sostenía una pequeña copa de incienso encendido ofrecida ante el dios.

Fuera de los oficios
Fuera del santuario, un sumo sacerdote vivía como un gran funcionario, con su casa, sus fincas y una tumba suntuosa. Llevaba la cabeza y el cuerpo afeitados y vestía de lino, como la pureza exigía a todo sacerdote en servicio.
Insignias
La cabeza afeitada y el lino blanco inmaculado señalaban su pureza; su rango se expresaba mediante títulos, un bastón de mando y su lugar junto al rey.

Especialistas rituales

Sacerdote sem

sem or setem (Egyptian, sm / stm)

El sacerdote sem era el oficiante principal de la Apertura de la Boca, el ritual que daba vida a una momia, a una estatua o a una imagen del templo para que pudiera respirar, comer y recibir ofrendas. Tocando la boca y los ojos con instrumentos especiales, devolvía los sentidos al difunto. En los funerales reales, la función correspondía idealmente al heredero, y Ay, sucesor de Tutankamón, aparece como sacerdote sem en la tumba de este. En Menfis, el sumo sacerdote de Ptah llevaba también el título de sem, un cargo que ocupó en su día Jaemuaset, hijo de Ramsés II.

Qué lleva la figura

  1. Piel de leopardo

    Piel de leopardo o de pantera llevada sobre la túnica, con la cabeza del animal apoyada en el hombro y las patas colgando; el distintivo del sacerdote sem.

  2. Túnica de lino

    Sencilla túnica o faldellín de lino blanco bajo la piel, conforme a la norma de que los sacerdotes solo vestían lino en los ritos sagrados.

  3. Mechón de la infancia

    Un único mechón largo dejado a un lado de la cabeza, por lo demás afeitada; una seña de la niñez que también llevaba el sem para evocar al dios Horus como hijo abnegado.

  4. Azuela ritual meskhetyu (msḫtjw)

    Instrumento en forma de azuela, usado junto con las hojas netjerty de hierro meteórico, con el que se tocaba la boca de la momia o la estatua para abrirla al aliento y al alimento.

Fuera de los oficios
El título se ostentaba junto con otros cargos, y muchos sacerdotes sem eran altos funcionarios o príncipes. Entre un rito y otro vivían como miembros de la élite, vestidos de lino fino.
Insignias
La piel de leopardo y el mechón lateral identificaban al instante al sacerdote sem en las pinturas y los relieves de las tumbas.

Especialistas rituales

Sacerdote lector

kheri-heb, "he who carries the ritual book" (Egyptian, ẖry-ḥb)

Tratamiento Sacerdote Lector Jefe (kheri-heb hery-tep) para el de mayor rango

El sacerdote lector leía en voz alta los textos sagrados que acompañaban el ritual del templo y los ritos funerarios, desde las fórmulas de ofrenda hasta las largas liturgias de la Apertura de la Boca. Como se pensaba que la recitación exacta hacía eficaces los ritos, también se le consideraba un maestro del heka, el poder sagrado o mágico. Relatos literarios como los del Papiro Westcar celebran a lectores jefe que obraban prodigios. Los lectores estaban adscritos a los templos y a la corte real, y a menudo se les contrataba para celebrar ritos en tumbas privadas.

Qué lleva la figura

  1. Túnica de lino

    Túnica larga o hasta la rodilla de lino blanco, la vestimenta pura exigida a todo sacerdote que entraba en un santuario o participaba en un funeral.

  2. Banda del lector

    Ancha banda de lino blanco que cruza el pecho en diagonal desde un hombro hasta la cadera contraria, el signo visible del sacerdote lector.

  3. Rollo de papiro

    Papiro desenrollado que sostiene abierto ante sí, con el texto ritual que recitaba; el propio libro daba nombre al cargo.

Fuera de los oficios
Los lectores eran hombres instruidos de la clase de los escribas, formados en la Casa de la Vida, el archivo y la escuela del templo. Fuera de los ritos copiaban, estudiaban y custodiaban los libros sagrados.
Insignias
La banda diagonal y el papiro abierto distinguían al lector en toda escena de ofrenda o de enterramiento.

Mujeres de la realeza en el culto

Esposa del Dios de Amón

hemet-netjer en Imen (Egyptian, ḥmt-nṯr n Jmn); also dwat-netjer, "Divine Adoratrix"

El título aparece por primera vez a comienzos del Imperio Nuevo, cuando lo ostentó en Tebas la reina Ahmose-Nefertari. En el Tercer Periodo Intermedio y en la Época Baja (c. 1070–525 a. e. c.) se concedía a una hija del rey, que permanecía soltera y adoptaba a su sucesora. Mujeres como Shepenupet I, Amenirdis I y Nitocris I celebraban ritos para Amón, controlaban un gran patrimonio y personal, y representaban en Tebas a la dinastía reinante. Los reyes kushitas y saítas se sirvieron del cargo para asegurar el sur. Desapareció con la conquista persa de 525 a. e. c.

Qué lleva la figura

  1. Vestido ceñido

    Vestido ajustado de lino blanco fino hasta los tobillos, la prenda tradicional de las mujeres de la realeza y de la nobleza y de las diosas en el arte de los templos.

  2. Collar ancho wesekh (wsḫ)

    Collar ancho de cuentas de colores sobre los hombros y el pecho, a juego con las joyas de las reinas y diosas representadas a su lado.

  3. Tocado con doble pluma

    Casquete ceñido o peluca corta coronados por dos altas plumas, el tocado del propio Amón, que unía a la Esposa del Dios con el dios al que servía.

  4. Sistro sesheshet (sššt)

    Sonajero sagrado de bronce con discos metálicos sueltos, que se agitaba en el ritual para agradar a los dioses y ahuyentar a las fuerzas hostiles.

Fuera de los oficios
La Esposa del Dios vivía en Tebas con una casa de funcionarios, escribas y servidores dirigida por un mayordomo jefe. Construyó capillas en Karnak y fue enterrada en Medinet Habu.
Insignias
La doble pluma, su cartucho y sus títulos reales la distinguían, y en los relieves presenta ofrendas a Amón como hacían los reyes.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se afeitaban la cabeza los sacerdotes egipcios?

Los sacerdotes debían estar ritualmente puros para acercarse a los dioses. Heródoto, que visitó Egipto en el siglo V a. e. c., cuenta que se afeitaban todo el cuerpo cada dos días, se lavaban varias veces de día y de noche, vestían solo lino y sandalias de papiro, y estaban circuncidados. Los textos egipcios confirman la importancia del lavado, el afeitado y el lino, y la lana y el cuero no entraban en los santuarios. La pureza se exigía durante el servicio; era una condición para entrar en el templo, no un voto de por vida.

¿Servían los sacerdotes egipcios a tiempo completo?

La mayoría, no. Los numerosos sacerdotes wab y los profetas de rango inferior se dividían en grupos llamados filés, normalmente cuatro, aunque eran cinco en el Imperio Antiguo y de nuevo tras el Decreto de Canopo de 238 a. e. c. Cada filé servía durante un mes y luego daba el relevo a la siguiente, de modo que un sacerdote trabajaba unos tres meses al año. Entretanto volvía con su familia, a sus campos o a otro cargo. Solo el personal superior de los grandes templos estaba adscrito a ellos de forma más o menos permanente.

¿Había sacerdotisas en el antiguo Egipto?

Sí. En el Imperio Antiguo muchas mujeres de la élite llevaban el título de *hemet-netjer*, sacerdotisa, normalmente en los cultos de diosas como Hathor y Neit. En épocas posteriores las mujeres aparecen sobre todo como cantoras y músicas del templo, las «cantoras» de Amón y de otros dioses, y como miembros de la casa de la Esposa del Dios de Amón. La propia Esposa del Dios, en su apogeo, controlaba el mayor patrimonio templario de Egipto y tenía una influencia política excepcional en el sur.

¿Hasta qué punto es fiable Heródoto sobre el sacerdocio egipcio?

Heródoto escribió la descripción externa antigua más completa, en el libro II de sus *Historias*, y mucho de lo que dice sobre la pureza, el lino y el afeitado concuerda con los testimonios egipcios. Pero dependía de intérpretes y de lo que los sacerdotes decidían contar a un visitante griego, y a veces generalizaba o entendía mal. Por eso los historiadores lo leen junto a las inscripciones de los templos, los papiros y la arqueología, y aceptan su testimonio cuando se confirma y tratan con cautela sus afirmaciones más llamativas.

¿Cuándo llegó a su fin el sacerdocio egipcio?

Los templos siguieron funcionando bajo los Ptolomeos y los romanos, que financiaron nuevos edificios y relieves, pero decayeron a medida que el cristianismo se extendía a partir de los siglos III y IV. Las leyes imperiales contra los sacrificios de la década de 390 pusieron fin al apoyo público. La última inscripción jeroglífica conocida se grabó en Filé en 394 e. c., y el culto a Isis perduró allí más que en ningún otro lugar, hasta que el emperador Justiniano ordenó cerrar el templo hacia 535. Algunos grupos modernos han revivido el culto a los dioses egipcios en nuevas formas.

Fuentes y lecturas recomendadas

  1. The Priests of Ancient Egypt – Serge Sauneron, translated by David Lorton (Cornell University Press, 2000)
  2. Religion and Ritual in Ancient Egypt – Emily Teeter (Cambridge University Press, 2011)
  3. The Complete Temples of Ancient Egypt – Richard H. Wilkinson (Thames & Hudson, 2000)
  4. The Mechanics of Ancient Egyptian Magical Practice – Robert K. Ritner (Oriental Institute of the University of Chicago, 1993)