Codex of FaithsUn atlas ilustrado de la fe

Órdenes secretas

Los Illuminati

Efímera sociedad secreta ilustrada fundada en Baviera en 1776 y prohibida en 1785, cuyo nombre se convirtió en un mito conspirativo sin respaldo histórico.

Historia documentada

El núcleo de esta historia está respaldado por registros, arqueología o fuentes contemporáneas.

Cuándo
1776–1785 (la orden histórica)
Dónde
Ingolstadt (Baviera) y la Europa de habla alemana
Tradiciones
Cristianismo

En resumen

  1. I.La Orden de los Illuminati la fundó el 1 de mayo de 1776 Adam Weishaupt, profesor de Derecho en la Universidad de Ingolstadt, en Baviera.
  2. II.Su objetivo era difundir los ideales ilustrados de la razón y el perfeccionamiento moral, y contrarrestar la influencia de la Iglesia y de la superstición en la vida pública.
  3. III.Organizada en grados secretos y inspirada en parte en la masonería, atrajo quizá a unos dos mil miembros antes de que el gobierno bávaro prohibiera las sociedades secretas en 1784 y 1785.
  4. IV.La orden histórica no sobrevivió a estas prohibiciones, pero tras la Revolución francesa su nombre pasó a ser el centro de un mito conspirativo que no ha dejado de crecer.

Lo que muestran las pruebas

  • Adam Weishaupt fundó la orden en Ingolstadt el 1 de mayo de 1776.
  • A partir de 1780, el escritor Adolph Freiherr Knigge ayudó a reorganizarla y ampliarla siguiendo el modelo masónico.
  • Entre sus miembros había escritores, funcionarios y nobles, entre ellos Goethe y varios príncipes alemanes.
  • El príncipe elector Carlos Teodoro de Baviera promulgó edictos contra las sociedades secretas en 1784 y 1785, y la orden se desmoronó.
  • El gobierno bávaro publicó en 1787 los documentos confiscados a la orden.

Lo que se cuenta

  • Los autores conspiracionistas afirman que los Illuminati sobrevivieron en secreto a la prohibición.
  • Algunos escritores de la década de 1790 afirmaron que la orden había provocado la Revolución francesa.
  • Las teorías conspirativas modernas dicen que los Illuminati controlan gobiernos, bancos, medios de comunicación o la industria musical.
  • Se afirma a menudo que el ojo sobre la pirámide del billete de dólar estadounidense es un símbolo de los Illuminati, aunque procede del Gran Sello de los Estados Unidos, diseñado en 1782 sin ninguna relación con la orden.

Capítulo I

La sociedad secreta de un profesor

En la década de 1770, Baviera era un Estado católico en el que los jesuitas, aunque el papa acababa de disolver su orden en 1773, seguían teniendo una fuerte influencia en la enseñanza. Adam Weishaupt, joven profesor de Derecho canónico en Ingolstadt, admiraba a los filósofos radicales de la Ilustración francesa y creía que las personas podían mejorar moralmente mediante la razón y la educación. El 1 de mayo de 1776 fundó con algunos estudiantes una pequeña sociedad secreta. Sus miembros, llamados al principio perfectibilistas, pronto adoptaron el nombre de Illuminati, los iluminados.

Weishaupt estructuró la sociedad en grados, y sus miembros usaban nombres en clave clásicos; el suyo era Espartaco. Los reclutas estudiaban libros aprobados, informaban de sus lecturas y unos de otros, y debían ascender poco a poco hacia los fines internos de la orden. El crecimiento fue lento hasta 1780, cuando se unió el noble hannoveriano Adolph Knigge. Knigge, masón experimentado, dotó a la orden de rituales elaborados y reclutó en gran número en las logias masónicas, y a mediados de la década de 1780 los miembros quizá llegaran a unos dos mil en las tierras de habla alemana.

Las tensiones entre Weishaupt y Knigge, que se marchó en 1784, debilitaron la orden. En 1784 y 1785, el príncipe elector Carlos Teodoro prohibió las sociedades secretas no autorizadas, y sus miembros perdieron sus cargos o huyeron. El propio Weishaupt se refugió en Gotha. Los fines de la orden nunca estuvieron del todo claros ni siquiera para muchos de sus miembros, ya que los grados superiores, que revelaban sus objetivos, se redactaron con lentitud y solo se mostraron a unos pocos.

Capítulo II

Lo que revelan los documentos

La orden está inusualmente bien documentada porque las autoridades bávaras se incautaron de sus papeles en redadas policiales y los publicaron en 1787 para justificar su actuación. Estos documentos muestran una sociedad que aspiraba a situar a hombres ilustrados en puestos de influencia y a promover la razón, la tolerancia y la resistencia al poder clerical. También muestran disputas internas, planes que nunca se llevaron a cabo y unos miembros que eran en su mayoría funcionarios, académicos, escritores y algunos nobles. Johann Wolfgang von Goethe y el duque Carlos Augusto de Sajonia-Weimar figuran entre los miembros más conocidos.

Los historiadores coinciden en que la orden dejó de funcionar tras las prohibiciones bávaras. No hay pruebas fiables de que continuara en secreto, y menos aún de que organizara la Revolución francesa, que comenzó en 1789. Los intentos de siglos posteriores de resucitar el nombre, incluidos pequeños grupos del siglo XX, no tienen ninguna continuidad documentada con la orden de Weishaupt.

En resumen, los Illuminati fueron reales pero modestos: una sociedad secreta reformista que duró menos de una década. Su importancia para los historiadores reside en lo que revelan sobre las tensiones entre las ideas ilustradas, la sociabilidad secreta y el poder del Estado a finales del siglo XVIII. Su correspondencia revela también lo corrientes que podían ser sus preocupaciones: reclutar miembros, cobrar cuotas, discutir sobre rituales y quejarse de los colegas. El propio Weishaupt vivió discretamente en Gotha hasta su muerte en 1830, escribiendo defensas de su conducta y sin intentar nunca reconstruir la orden.

Capítulo III

Cómo una pequeña sociedad se convirtió en una conspiración mundial

El mito nació en la década de 1790, cuando se buscaba una explicación para la Revolución francesa. En 1797, el sacerdote francés Augustin Barruel y el científico escocés John Robison publicaron, cada uno por su lado, libros que sostenían que la Revolución era fruto de un complot de filósofos, masones e Illuminati. Sus obras se leyeron mucho, y en 1798 los sermones de Nueva Inglaterra advertían de que había agentes de los Illuminati actuando en los Estados Unidos.

Durante los dos siglos siguientes, el nombre se asoció a casi cualquier poder oculto temido. En algunas versiones se fundió con mitos conspirativos antisemitas, una de las razones por las que historiadores y educadores se toman el tema en serio. A partir de la década de 1970, las novelas satíricas de Robert Shea y Robert Anton Wilson, la trilogía Illuminatus!, jugaron con la idea, y thrillers como Ángeles y demonios de Dan Brown la llevaron al gran público. En internet, los Illuminati son hoy un elemento habitual de memes y vídeos conspirativos.

Los estudiosos de las creencias conspirativas, como Michael Barkun, ven en los Illuminati modernos un fenómeno cultural. La idea ofrece una historia sencilla que explica el desorden y pone nombre a la sensación de impotencia. Las pruebas, sin embargo, apuntan a una efímera sociedad bávara que se disolvió en la década de 1780.

Preguntas frecuentes

¿Existen hoy los Illuminati?

La orden histórica desapareció tras las prohibiciones bávaras de 1784–1785. Las afirmaciones modernas de que unos Illuminati supervivientes controlan el mundo son teorías conspirativas sin ninguna prueba que las respalde.

¿Estaban relacionados los Illuminati con la masonería?

Sí, en parte. Muchos miembros se reclutaron en logias masónicas y Knigge tomó prestadas formas masónicas, pero los Illuminati eran una organización distinta y muchos masones se opusieron a ellos.

Fuentes y lecturas recomendadas

  1. Vernon Stauffer, New England and the Bavarian Illuminati (Columbia University Press, 1918)
  2. Richard van Dülmen, Der Geheimbund der Illuminaten (Frommann-Holzboog, 1975)
  3. Michael Barkun, A Culture of Conspiracy: Apocalyptic Visions in Contemporary America (University of California Press, 2003)