Capítulo I
Lo que celebra
La tradición musulmana sostiene que Mahoma nació en La Meca en el «Año del Elefante», hacia 570, y que murió en ese mismo mes de rabi al-awal, en 632. El Mawlid celebra su nacimiento y, a través de él, su vida y su carácter, que los musulmanes ven como el modelo de una vida vivida para Dios.
Las primeras celebraciones públicas documentadas tuvieron lugar en la corte de los califas fatimíes en El Cairo. Los gobernantes suníes las adoptaron a partir del siglo XII; en 1207, Muzaffar al-Din Gökböri, señor de Irbil, organizó una celebración famosa por su esplendor. Desde entonces el Mawlid se ha extendido por todo el mundo musulmán, aunque los sabios llevan mucho tiempo debatiendo si es una costumbre loable o una innovación.
Capítulo II
Cómo se celebra
Familias y comunidades se reúnen en mezquitas y hogares para recitar el Corán, contar la historia del nacimiento y la vida del Profeta y cantar poemas en su alabanza. Entre los más queridos están la Burda, la «Oda del Manto» del poeta egipcio del siglo XIII al-Busiri, y, en Turquía, el Mevlid de Süleyman Çelebi, escrito en 1409 y recitado en muchas ocasiones además del nacimiento del Profeta.
Las calles y las mezquitas se adornan con luces, se comparten dulces y se da comida y dinero a los pobres. Las órdenes sufíes celebran reuniones de dhikr, el recuerdo de Dios.
Capítulo III
Por el mundo
En Egipto, en los días previos a la fiesta se venden muñecas y jinetes de azúcar, la halawet el-mulid. En Pakistán y la India, el Eid Milad un-Nabi trae procesiones y edificios iluminados. En Indonesia, el Maulid se celebra con comidas comunitarias, y en Marruecos y Senegal con grandes reuniones de órdenes sufíes.