Capítulo I
Lo que celebra
Ọ̀ṣun es el orisa del río que lleva su nombre, del agua dulce, la fertilidad, la belleza y la riqueza. La tradición yoruba cuenta que, cuando los fundadores de Osogbo desbrozaron tierras junto al río, Ọ̀ṣun habló desde el agua y prometió bendecir la ciudad y a sus hijos si la honraban.
El festival renueva este vínculo entre la diosa, el rey y el pueblo.
Capítulo II
Cómo se celebra
El festival dura unas dos semanas. Se abre con la purificación de la ciudad y el encendido de una lámpara de dieciséis puntas, la Ina Olojumerindinlogun, seguido de la reunión de las coronas de los reyes anteriores. El último día, una gran procesión sigue a la Arugba, una joven virgen que lleva sobre la cabeza la calabaza sagrada hasta el río, entre tambores, cantos y danzas. Los fieles rezan junto al río para pedir hijos, salud y prosperidad.
Capítulo III
En el mundo
Asisten decenas de miles de personas, entre ellas devotos de Ọ̀ṣun llegados de América (Oxum en Brasil, Ochún en Cuba), turistas y autoridades nigerianas.