Capítulo I
Lo que celebra
Obon une la enseñanza budista con la veneración japonesa por los antepasados. Su nombre procede de Ullambana, una fiesta basada en la historia del discípulo Maudgalyayana (Mokuren en japonés), que aprendió a liberar a su madre del sufrimiento mediante ofrendas y méritos.
Durante tres o cuatro días se cree que los espíritus de los difuntos de la familia vienen de visita, y los vivos los reciben como huéspedes de honor.
Capítulo II
Cómo se celebra
Las familias limpian las tumbas y los altares domésticos, ofrecen comida, flores y farolillos, y encienden pequeños fuegos en la puerta, los mukaebi, para guiar a los espíritus a casa. Puede acudir un sacerdote a recitar sutras. Por las noches, las comunidades se reúnen para bailar el bon odori alrededor de un escenario elevado con tambores. La última noche se encienden los okuribi, fuegos de despedida, y en algunos lugares se dejan flotar farolillos de papel en los ríos o en el mar.
Capítulo III
En el mundo
En Kioto, el 16 de agosto se encienden en las colinas cinco hogueras gigantes con forma de caracteres, el Gozan no Okuribi. El Awa Odori de Tokushima es uno de los mayores festivales de danza de Japón. Las comunidades japonesas, de Hawái a Brasil, organizan cada verano danzas bon.