Capítulo I
Qué significa
Para los musulmanes, Dios es uno y está más allá de toda semejanza, por lo que no puede representarse. Lo que sí puede mostrarse es su palabra y su nombre. El Corán, que se tiene por palabra de Dios, fue revelado en árabe, y escribirlo con belleza se convirtió en un acto de devoción.
El nombre Allah, escrito con sus letras altas y verticales, es la palabra más sagrada de todas. Visto en una pared, recuerda al creyente la presencia de Dios; colgado en una casa, es una bendición.
Capítulo II
De dónde viene
La caligrafía árabe se desarrolló con rapidez a medida que se copiaba el Corán, desde el siglo VII. La escritura cúfica, angulosa, se usó en los primeros coranes y en inscripciones; después llegaron estilos más redondeados, como el naskh y el thuluth. Las mezquitas otomanas colocaban en lo alto de sus muros enormes paneles redondos con los nombres de Dios, de Mahoma y de los primeros califas, como en Santa Sofía de Estambul.
Capítulo III
Dónde lo verás hoy
El nombre de Dios está escrito en las mezquitas, en las banderas de varios países, en colgantes y en caligrafías enmarcadas en los hogares. La caligrafía sigue siendo un arte vivo, que cultivan maestros formados durante muchos años.