Capítulo I
Lo que celebra
Los Hechos de los Apóstoles cuentan que el día de Pentecostés, cincuenta días después de la resurrección, los apóstoles estaban reunidos en Jerusalén cuando un ruido como de viento impetuoso llenó la casa y unas lenguas como de fuego se posaron sobre cada uno de ellos. Llenos del Espíritu Santo, empezaron a hablar en otras lenguas, y peregrinos de muchas tierras los oían en su propio idioma. Pedro predicó a la multitud y, según los Hechos, unos tres mil se bautizaron aquel día.
Los apóstoles se habían reunido para Shavuot, la fiesta judía de las semanas, cincuenta días después de Pésaj. Los cristianos llegaron a ver Pentecostés como la culminación de la Pascua y el comienzo de la misión de la Iglesia en el mundo.
Capítulo II
Cómo se celebra
En las Iglesias católica, anglicana y luterana el clero viste de rojo, el color del fuego, y los antiguos himnos Veni Creator Spiritus y Veni Sancte Spiritus invocan al Espíritu. Muchas Iglesias celebran bautismos o confirmaciones ese día. El lunes siguiente, lunes de Pentecostés, es festivo en buena parte de Europa.
Las Iglesias ortodoxas celebran Pentecostés como la fiesta de la Santísima Trinidad. Las iglesias y las casas se adornan con ramas verdes, flores y hierba fresca, y el día siguiente se honra al Espíritu Santo. En Rumanía, donde la fiesta se llama Rusalii, la gente lleva a la iglesia ramas de tilo y de nogal.
Capítulo III
En el mundo
En Roma, al final de la misa, se dejan caer pétalos de rosa roja por la abertura de la cúpula del Panteón. En Rusia, las ramas de abedul llenan las iglesias. Las Iglesias pentecostales, que toman su nombre de la fiesta y de sus dones del Espíritu, cuentan hoy cientos de millones de fieles, sobre todo en África, América Latina y Asia.