Mundos del más allá · Ruedas de renacimiento
El bardo y el Libro tibetano de los muertos
El budismo tibetano describe el bardo, tránsito de hasta 49 días entre muerte y renacimiento, con su luz clara, sus deidades y el texto que guía al difunto.
- Cuándo
- desde el siglo XIV (el Bardo Thödol) hasta hoy, sobre raíces indias más antiguas
- Dónde
- El Tíbet, el Himalaya, Mongolia y las comunidades budistas tibetanas de todo el mundo
- Tradiciones
- Budismo
En cifras
- hasta 49 díasla duración tradicional del tránsito entre la muerte y el renacimiento
- 6bardos en la lista tibetana clásica, tres de ellos propios de la vida y tres de la muerte y el renacimiento
- 100deidades pacíficas e iracundas (42 pacíficas y 58 iracundas) que, según se dice, aparecen en el bardo de la realidad
En resumen
- I.En el budismo tibetano, el bardo, «lo intermedio», es el estado entre la muerte y el renacimiento, que según la tradición puede durar hasta cuarenta y nueve días.
- II.Un texto conocido en tibetano como Bardo Thödol, «Liberación por la escucha en el estado intermedio», se lee en voz alta a los moribundos y a los muertos para ayudarlos a reconocer lo que encuentran.
- III.Describe el amanecer de una luz clara en el momento de la muerte, visiones de deidades pacíficas e iracundas y, por último, la búsqueda de un nuevo nacimiento, con ocasiones de liberación en cada etapa.
- IV.El texto se hizo famoso en Occidente como «El libro tibetano de los muertos», título que le dio el editor estadounidense W. Y. Evans-Wentz en 1927 a imitación del Libro de los Muertos egipcio.
La forma del cosmos
La luz clara
Reino de arribaEl fondo luminoso de la mente, que según la tradición amanece en el momento de la muerte. Reconocerlo es la liberación misma, el desenlace más alto posible.
Tierras puras
Reino de arribaReinos de budas donde un ser que reconoce a las deidades puede renacer y completar el camino hacia el despertar.
Reinos de dioses y semidioses
Reino de arribaLos reinos superiores de renacimiento, agradables pero todavía dentro del ciclo del samsara.
Bardo de la realidad
Entre ambosEl chönyi bardo, en el que la propia naturaleza de la mente aparece como luces deslumbrantes, sonidos y las cien deidades pacíficas e iracundas.
Bardo del devenir
Entre ambosEl sidpa bardo, en el que los muertos vagan en un cuerpo mental, empujados por el karma, hasta que se ven atraídos hacia un nuevo nacimiento.
Reino humano
Mundo de los vivosEl mundo de los vivos, un renacimiento precioso en el que puede seguirse de nuevo el camino.
Reinos inferiores
Reino de abajoLos reinos de los animales, los espíritus hambrientos y los seres de los infiernos, a los que pueden conducir el miedo y la confusión en el bardo.
El viaje después de la muerte
Disolución de los elementos
Al llegar la muerte, se dice que la tierra, el agua, el fuego y el aire se disuelven unos en otros, y los sentidos se apagan uno a uno.
La luz clara
En el momento de la muerte amanece la luz clara; quien la reconoce como la naturaleza de su propia mente se libera al instante.
Deidades pacíficas e iracundas
En el bardo de la realidad, el difunto ve primero deidades pacíficas y después iracundas, y el lector lo anima a reconocerlas como proyecciones de su propia mente.
El espejo del karma
En el bardo del devenir, el difunto se encuentra ante Yama, señor de la muerte, que sostiene un espejo donde se ven sus actos.
Las seis luces
Aparecen las luces suaves de los seis reinos, y se exhorta al difunto a no dejarse atraer por las de los reinos inferiores.
La elección de un vientre
Al ver a sus futuros padres, se enseña al difunto a cerrar la puerta a un vientre desfavorable o a elegir un buen nacimiento humano.
Cronología
- h. siglos IV–V e. c.Obras budistas indias como el Abhidharmakosha describen un ser intermedio entre la muerte y el renacimiento.
- siglo VIIISegún la tradición, el maestro indio Padmasambhava enseña en el Tíbet y esconde textos que se revelarán más tarde.
- siglo XIVEl revelador de tesoros Karma Lingpa saca a la luz el ciclo de enseñanzas que incluye el Bardo Thödol.
- 1927W. Y. Evans-Wentz publica la traducción de Kazi Dawa Samdup con el título The Tibetan Book of the Dead.
- 1964Timothy Leary, Ralph Metzner y Richard Alpert publican The Psychedelic Experience, una reelaboración del texto para el uso psicodélico.
- 2005Gyurme Dorje, Graham Coleman y Thupten Jinpa publican la primera traducción inglesa completa del ciclo.
Lo que muestran los documentos
- La idea de un estado intermedio entre la muerte y el renacimiento se remonta a escuelas budistas indias como la sarvastivada, y la escuela theravada la rechazó.
- El Bardo Thödol forma parte de un ciclo más amplio de enseñanzas sobre las deidades pacíficas e iracundas que, según la tradición tibetana, Karma Lingpa reveló en el siglo XIV como un tesoro oculto (terma) de Padmasambhava.
- En el Tíbet, el texto era una más entre varias obras funerarias y se usaba sobre todo en comunidades nyingma y kagyu; solo alcanzó fama mundial tras su traducción inglesa.
- Su título inglés, The Tibetan Book of the Dead, lo eligió W. Y. Evans-Wentz en 1927, por analogía con el Libro de los Muertos egipcio.
Lo que dice la leyenda
- Se suele suponer que el Libro tibetano de los muertos era la escritura central de todos los budistas tibetanos. Los especialistas señalan que era un texto ritual entre muchos y que, antes de 1927, apenas se conocía fuera de ciertos linajes.
- A veces el texto se lee como una guía para experiencias con drogas, siguiendo The Psychedelic Experience de 1964. Esa lectura es una adaptación occidental moderna, no parte de la tradición tibetana.
- Las deidades iracundas se toman a veces por demonios. En el texto son formas iluminadas cuyo aspecto feroz muestra la energía de la mente, y se dice al difunto que no las tema.
Personajes clave
- Karma LingpaRevelador de tesoros tibetano (siglo XIV) al que se atribuye la revelación del Bardo Thödol y de las enseñanzas sobre las deidades pacíficas e iracundas
- Kazi Dawa SamdupMaestro y traductor de Sikkim (1868–1922) que hizo la primera traducción inglesa del texto
- W. Y. Evans-WentzEstudioso estadounidense de la religión (1878–1965) que editó y publicó la traducción en 1927 y le dio su título inglés
- Carl Gustav JungPsiquiatra suizo (1875–1961) cuyo comentario psicológico contribuyó a dar fama al texto en Europa y América
Capítulo I
Lo intermedio
El budismo tibetano comparte la visión budista general del renacimiento en seis reinos, desde los dioses hasta los infiernos, impulsado por el karma y la ignorancia. Lo que desarrolla con un detalle poco común es el tránsito entre una vida y la siguiente. La palabra tibetana bardo significa sencillamente «lo intermedio». Las escuelas budistas indias habían debatido si existe tal estado: la sarvastivada y otras describían un ser intermedio que busca un nuevo nacimiento, mientras que la theravada lo negaba. La tradición tibetana lo aceptó y lo convirtió en un tema central de la práctica.
Los maestros tibetanos hablan de seis bardos. Tres pertenecen a la vida: el bardo de esta vida entre el nacimiento y la muerte, el bardo de los sueños y el bardo de la meditación. Tres pertenecen a la muerte: el bardo del morir, el bardo de la realidad y el bardo del devenir, que termina en el renacimiento. Desde esta perspectiva, cada momento es una especie de transición, y la muerte es la más poderosa de todas.
Las capas que se muestran aquí son esquemáticas. El bardo no es un lugar situado por encima o por debajo de la tierra, sino un estado de la mente, así que el diagrama ordena sus posibles desenlaces desde el más alto, la liberación en la luz clara, hasta el más bajo, el renacimiento en los reinos inferiores.
Capítulo II
El morir y la luz clara
El Bardo Thödol, «Liberación por la escucha en el estado intermedio», forma parte de un ciclo más amplio de enseñanzas sobre las deidades pacíficas e iracundas. La tradición tibetana sostiene que el maestro Padmasambhava, del siglo VIII, escondió estas enseñanzas como tesoros, terma, y que el revelador de tesoros Karma Lingpa las sacó a la luz en el siglo XIV. Los historiadores no pueden confirmar este relato, pero coinciden en que el ciclo tomó forma en la tradición nyingma y se difundió ampliamente en los siglos siguientes.
El texto está pensado para que un lama o un amigo lo lea en voz alta junto al moribundo y, tras la muerte, cerca del cuerpo. Primero describe la disolución de los elementos: el cuerpo se vuelve pesado, los fluidos se secan, el calor se desvanece y la respiración se detiene, a medida que la tierra, el agua, el fuego y el aire se disuelven unos en otros. Después, enseña la tradición, amanece la luz clara, la naturaleza luminosa de la propia mente. Quien se ha ejercitado en la meditación y la reconoce se libera en ese instante. Los budistas tibetanos hablan de practicantes consumados que permanecen en este estado, llamado tukdam, durante días después de la muerte.
Para quienes no la reconocen, se abre el bardo de la realidad. La propia naturaleza de la mente aparece como colores brillantes, sonidos atronadores y un desfile de deidades, cuarenta y dos pacíficas y después cincuenta y ocho iracundas, a lo largo de días sucesivos. El lector repite una y otra vez al difunto que estas formas aterradoras y hermosas son proyecciones de su propia mente, y que reconocerlas trae la liberación o el renacimiento en una tierra pura.
Capítulo III
El devenir y el renacimiento
Si el reconocimiento sigue sin llegar, el difunto entra en el bardo del devenir. Tiene un cuerpo mental que puede atravesar paredes y viajar a cualquier lugar con solo pensarlo, y puede ver a su familia afligida sin poder alcanzarla. El texto describe un juicio ante Yama, el señor de la muerte, que mira en un espejo donde se refleja cada acto, y una valoración del bien y del mal, representada a veces con guijarros blancos y negros. La tradición no lo presenta como una sentencia impuesta desde fuera, sino como la acción del propio karma del difunto.
Empiezan entonces a brillar las luces suaves de los seis reinos, y se exhorta al difunto a apartarse de las luces apagadas que conducen a los reinos inferiores. Por último ve parejas unidas, sus posibles futuros padres. El lector da instrucciones para cerrar la puerta de un vientre desfavorable o, si no se puede evitar el renacimiento, elegir un buen nacimiento humano en el que pueda practicarse de nuevo el camino. Se dice que todo el tránsito dura hasta cuarenta y nueve días, y las familias celebran oraciones y ofrendas cada séptimo día.
Estas enseñanzas determinan lo que hacen las familias tibetanas cuando alguien muere. Se llama a los lamas para que reciten oraciones y, si es posible, realicen el phowa, una meditación que, según se dice, transfiere la conciencia del moribundo directamente a una tierra pura. A menudo se deja el cuerpo sin tocar durante un tiempo para que la conciencia pueda salir en paz. Se encienden lámparas de mantequilla, se hacen ofrendas a los monasterios en nombre del difunto y la lectura de los textos del bardo puede prolongarse durante los cuarenta y nueve días. Después, el cuerpo se devuelve a los elementos, mediante la cremación o, en algunas partes del Tíbet, mediante el entierro celeste, en el que se ofrece a los buitres como un último acto de generosidad.
La literatura tibetana habla también de los delog, personas que, según se cuenta, murieron, viajaron por el bardo y los reinos de los muertos y volvieron a la vida para describir lo que habían visto. Sus relatos, a menudo puestos por escrito y recitados, servían como lecciones morales y mantenían vivas las imágenes del bardo entre la gente corriente.
Capítulo IV
Oriente y Occidente
En el Tíbet, el Bardo Thödol era uno de varios textos funerarios. Alcanzó fama mundial gracias a la traducción inglesa del maestro de Sikkim Kazi Dawa Samdup, publicada en 1927 por el estudioso estadounidense W. Y. Evans-Wentz, que la tituló The Tibetan Book of the Dead por analogía con el Libro de los Muertos egipcio, una obra sin relación con ella. Evans-Wentz añadió introducciones marcadas por sus propios intereses teosóficos, y ediciones posteriores incluyeron un comentario psicológico de Carl Jung.
En 1964, Timothy Leary, Ralph Metzner y Richard Alpert adaptaron el texto como manual para la experiencia psicodélica, y en las décadas siguientes se leyó en centros de cuidados paliativos, se citó en películas y canciones y fue traducido de nuevo por maestros tibetanos y estudiosos occidentales. Historiadores como Bryan Cuevas y Donald Lopez han reconstruido cómo un texto ritual regional se convirtió en un clásico mundial, leído a menudo de maneras que sus autores no habrían podido imaginar.
Para los budistas tibetanos, las enseñanzas del bardo siguen siendo ante todo prácticas. Animan a prepararse para la muerte mediante la meditación, a ayudar a los moribundos con calma y oración y a ver cada transición de la vida como una ocasión para reconocer la naturaleza de la mente.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa «bardo»?
Bardo significa «lo intermedio» o «estado intermedio». Se refiere sobre todo al tránsito entre la muerte y el renacimiento, pero los maestros tibetanos también enumeran bardos de la vida, de los sueños y de la meditación.
¿Por qué se lee en voz alta el Libro tibetano de los muertos?
Su título tibetano significa «liberación por la escucha». Un lama o un amigo lo lee junto al cuerpo, o junto a una imagen del difunto, para que la conciencia pueda oír la guía y reconocer lo que ve.
¿Por qué 49 días?
La tradición describe el bardo como siete semanas, durante las cuales el difunto puede vivir varias pequeñas muertes y renovaciones. Las familias marcan ese periodo con oraciones y ofrendas, sobre todo cada séptimo día.
¿Tiene relación el Libro tibetano de los muertos con el Libro de los Muertos egipcio?
No. Los dos no tienen relación alguna; Evans-Wentz eligió el título inglés simplemente por analogía con el texto egipcio.
Fuentes y lecturas recomendadas
- Gyurme Dorje (trans.), Graham Coleman and Thupten Jinpa (eds), The Tibetan Book of the Dead: First Complete Translation (Penguin Classics, 2005)
- Bryan J. Cuevas, The Hidden History of the Tibetan Book of the Dead (Oxford University Press, 2003)
- Donald S. Lopez Jr., The Tibetan Book of the Dead: A Biography (Princeton University Press, 2011)
- Francesca Fremantle and Chögyam Trungpa (trans.), The Tibetan Book of the Dead: The Great Liberation through Hearing in the Bardo (Shambhala, 1975)
- W. Y. Evans-Wentz (ed.), The Tibetan Book of the Dead (Oxford University Press, 1927)