Codex of FaithsUn atlas ilustrado de la fe

Religiones perdidas · América

La religión azteca

La religión de los mexicas de Tenochtitlan: dioses del sol y la lluvia, dos calendarios, el Templo Mayor y el sacrificio humano, hasta la conquista de 1521.

Cuándo
h. 1325–1521 e. c.
Dónde
México central, sobre todo Tenochtitlan, en el valle de México

En cifras

  • 1325fecha tradicional de la fundación de Tenochtitlan
  • 260 y 365días del calendario ritual (tonalpohualli) y del año solar (xiuhpohualli)
  • 52años de la rueda calendárica, renovada con la ceremonia del Fuego Nuevo
  • 1521caída de Tenochtitlan ante Hernán Cortés y sus aliados indígenas

En resumen

  1. I.La religión de los mexicas, el pueblo al que solemos llamar aztecas, se nutría de siglos de creencias mesoamericanas más antiguas y tenía su centro en la ciudad insular de Tenochtitlan, fundada según la tradición en 1325.
  2. II.Entre sus dioses estaban Huitzilopochtli, dios de la guerra y del sol; Tláloc, dios de la lluvia; Quetzalcóatl, la serpiente emplumada, y el cambiante y poderoso Tezcatlipoca.
  3. III.La vida religiosa seguía dos calendarios entrelazados y un ciclo de fiestas mensuales, algunas de las cuales incluían sacrificios humanos, cuya escala los historiadores aún debaten.
  4. IV.La conquista española de 1521 destruyó los templos y el sacerdocio, pero la lengua náhuatl, muchas palabras, topónimos y elementos de la religiosidad popular perviven en México.

Dioses y poderes

  • Huitzilopochtli

    sol, guerra, patrono de los mexicas

    El dios tribal que, según la tradición mexica, guio la migración hasta Tenochtitlan. El mito cuenta que nació completamente armado en el cerro de Coatepec y venció a su hermana Coyolxauhqui.

  • Tláloc

    lluvia, tormentas, fertilidad

    Un antiguo dios mesoamericano de la lluvia que compartía con Huitzilopochtli la cima del Templo Mayor. Reinaba sobre el Tlalocan, un paraíso para quienes morían por causa del agua.

  • Quetzalcóatl

    viento, saber, sacerdocio

    La serpiente emplumada, venerada en toda Mesoamérica durante muchos siglos. Se le asociaba con el viento, el lucero del alba y las artes de la civilización.

  • Tezcatlipoca

    noche, destino, realeza

    El «Espejo Humeante», un dios omnividente e imprevisible de gobernantes y hechiceros. Los mitos lo presentan a la vez como rival y como compañero de Quetzalcóatl.

  • Coatlicue

    tierra, maternidad

    La de la «Falda de Serpientes», madre de Huitzilopochtli. Su colosal estatua, hallada en 1790, es una de las obras maestras de la escultura azteca.

  • Tonatiuh

    el sol

    El sol de la era presente, el Quinto Sol. El pensamiento azteca sostenía que necesitaba alimentarse de ofrendas para seguir moviéndose por el cielo.

  • Mictlantecuhtli

    muerte, inframundo

    Señor del Mictlan, el reino al que llegaba la mayoría de los muertos tras un largo viaje. Lo gobernaba con su consorte Mictecacíhuatl.

Cronología

  1. h. 1325Según la tradición mexica, los migrantes fundan Tenochtitlan donde un águila se posaba sobre un nopal.
  2. 1428Se forma la Triple Alianza de Tenochtitlan, Texcoco y Tlacopan, con la que comienza el predominio mexica.
  3. 1487Ahuízotl vuelve a consagrar el Templo Mayor ampliado con una gran ceremonia de sacrificio.
  4. 1507Se celebra la última ceremonia del Fuego Nuevo en el cerro de la Estrella, al sur de Tenochtitlan.
  5. 1519Hernán Cortés desembarca en la costa del Golfo y llega a Tenochtitlan en noviembre.
  6. 1521Tenochtitlan cae el 13 de agosto tras un largo asedio.
  7. h. 1577Bernardino de Sahagún y sabios nahuas terminan el Códice Florentino.
  8. 1978Unos trabajadores de la compañía eléctrica descubren la piedra de Coyolxauhqui, lo que da paso a la excavación del Templo Mayor.

Lo que muestran los documentos

  • Las excavaciones realizadas desde 1978 muestran que el Templo Mayor se reconstruyó al menos siete veces, con dos santuarios gemelos dedicados a Huitzilopochtli y a Tláloc en su cima.
  • Miles de ofrendas enterradas, con animales marinos, jaguares y objetos de culturas más antiguas, muestran hasta dónde llegaba la influencia del templo.
  • Desde 2015 los arqueólogos excavan el Huei Tzompantli, un armazón y unas torres de cráneos cerca del Templo Mayor, que confirman que el sacrificio se practicaba a gran escala.
  • Libros pintados conservados, como el Códice Borbónico, muestran el calendario de 260 días y el ciclo de fiestas.
  • Gran parte de lo que se sabe procede de fuentes coloniales escritas después de la conquista por frailes españoles que trabajaban con informantes y escribanos nahuas.

Lo que dice la leyenda

  • Se dice a menudo que los aztecas sacrificaron a 80.000 personas en la consagración del Templo Mayor de 1487. La cifra procede de crónicas coloniales; la mayoría de los historiadores la considera muy exagerada, aunque la ceremonia fue sin duda multitudinaria.
  • Un relato popular sostiene que Moctezuma tomó a Cortés por el dios Quetzalcóatl, que regresaba. Hoy muchos historiadores piensan que la historia tomó forma después de la conquista, en manos de autores españoles y nahuas, y dudan de que se creyera en 1519.
  • A veces se afirma que el calendario azteca predice el fin del mundo en una fecha concreta. La Piedra del Sol representa las eras cósmicas, pero no da ninguna fecha así, y la profecía de 2012 se basaba en una mala lectura de la Cuenta Larga maya.
  • A veces se imagina a los aztecas como un pueblo excepcionalmente sanguinario. El sacrificio humano se practicó en muchas sociedades antiguas y, en la creencia azteca, era un deber sagrado para sostener el cosmos, no crueldad gratuita.

Personajes clave

  • Moctezuma IIGobernante de Tenochtitlan (r. 1502–1520), que recibió a Cortés y murió bajo custodia española
  • TlacaélelConsejero principal de varios gobernantes en el siglo XV, a quien las crónicas posteriores atribuyen la exaltación del culto a Huitzilopochtli
  • Bernardino de SahagúnFraile franciscano (h. 1499–1590) que, con colaboradores nahuas, dejó constancia de la religión azteca en el Códice Florentino
  • Diego DuránFraile dominico (h. 1537–1588) cuyas historias describen los dioses, los ritos y el calendario
  • Eduardo Matos MoctezumaArqueólogo mexicano que dirigió la excavación del Templo Mayor desde 1978

Ritos y fiestas

  • Las fiestas mensuales

    El año solar se dividía en dieciocho «meses» de veinte días, cada uno con su propia fiesta de danzas, procesiones, ayunos y ofrendas a determinados dioses.

  • La ceremonia del Fuego Nuevo

    Cada 52 años, cuando los dos calendarios volvían al mismo punto de partida, se apagaban todos los fuegos y se encendía uno nuevo en el cerro de la Estrella para asegurar que el mundo continuara.

  • El autosacrificio

    Sacerdotes y laicos ofrecían su propia sangre, extraída con espinas de maguey, como don a los dioses; era un acto de devoción común, no solo un rito sacerdotal.

  • El sacrificio humano

    Los cautivos tomados en la guerra, y algunas otras personas, eran sacrificados en las grandes fiestas, sobre todo a Huitzilopochtli y a Tláloc, como pago de la deuda contraída con los dioses.

  • Las escuelas sacerdotales

    Los muchachos nobles se formaban en el calmécac, donde los sacerdotes enseñaban el calendario, el ritual, la historia y la lectura de los libros pintados.

Capítulo I

El águila sobre el nopal

El pueblo al que llamamos aztecas se llamaba a sí mismo mexica. Según sus propias tradiciones, salieron de una patria llamada Aztlan, en algún lugar del norte, y vagaron durante generaciones guiados por su dios Huitzilopochtli. Él les prometió un hogar donde verían un águila posada sobre un nopal que crecía en una roca. Encontraron la señal, dice la tradición, en una isla pantanosa del lago de Texcoco, y allí, hacia 1325, fundaron Tenochtitlan. El águila sobre el nopal aparece todavía en la bandera de México.

Los mexicas no inventaron su religión de la nada. Llegaron tarde a un valle lleno de ciudades más antiguas y heredaron ideas compartidas en Mesoamérica durante más de dos mil años: un calendario ritual de 260 días, el juego de pelota, los templos piramidales, la serpiente emplumada y la ofrenda de sangre. Veneraban las ruinas de Teotihuacan, abandonada siglos antes, como el lugar donde había nacido el sol presente, y veían en los toltecas de Tula un modelo de sabiduría y realeza.

Después de 1428, cuando Tenochtitlan se unió a Texcoco y Tlacopan en la Triple Alianza, los mexicas se convirtieron en la potencia dominante del centro de México. Su religión creció con su imperio. Las crónicas posteriores atribuyen al consejero real Tlacaélel haber elevado a Huitzilopochtli a la cabeza del culto estatal, aunque los historiadores tratan estos relatos con cautela. Los pueblos conquistados pagaban tributo, y a veces sus dioses eran llevados a la capital y alojados en su recinto sagrado.

Capítulo II

Soles, dioses y deudas

El pensamiento azteca imaginaba el mundo como algo frágil. Los mitos hablaban de cuatro eras anteriores, o Soles, destruidas una tras otra por jaguares, por el viento, por una lluvia de fuego y por un diluvio. La era presente, el Quinto Sol, comenzó en Teotihuacan cuando los dioses se reunieron en la oscuridad y uno de ellos, Nanahuatzin, se arrojó a una hoguera para convertirse en el sol. En algunas versiones, los demás dioses entregaron después su propia vida para que el sol se moviera. También esta era, creían los mexicas, terminaría un día entre terremotos.

De estos relatos surgía una idea central: los seres humanos tenían una deuda con los dioses, que se habían sacrificado para crear y sostener el mundo. Las ofrendas de comida, flores, incienso, cantos y sangre saldaban esa deuda y mantenían el cosmos en movimiento. Huitzilopochtli, dios del sol y de la guerra, y Tláloc, dios de la lluvia, compartían la cima del gran templo, una pareja que unía las dos necesidades de una sociedad agrícola y guerrera: la victoria y la lluvia.

Muchos otros dioses poblaban el mundo azteca. Quetzalcóatl, la serpiente emplumada, se asociaba con el viento, el saber y el sacerdocio; Tezcatlipoca, el Espejo Humeante, con la noche, el destino y el poder de los reyes. Las deidades del maíz, el agua, la tierra y el fuego tenían cada una sus fiestas. Los muertos iban a lugares distintos según cómo hubieran muerto: los guerreros y las mujeres muertas en el parto se unían al sol, quienes morían por causa del agua iban al paraíso de Tláloc y la mayoría emprendía un viaje de cuatro años hasta el Mictlan, el reino de los muertos.

Capítulo III

Templos, calendarios y sacrificio

En el corazón de Tenochtitlan se alzaba un recinto sagrado amurallado con decenas de templos, escuelas y canchas de juego de pelota, dominado por el Templo Mayor. Sus dos escalinatas gemelas conducían a los santuarios de Huitzilopochtli y de Tláloc. El edificio se amplió al menos siete veces, y cada nueva capa envolvía a la anterior; su base representaba el Coatepec, la montaña donde nació Huitzilopochtli.

El tiempo era sagrado. El tonalpohualli, un ciclo ritual de 260 días formado por trece números y veinte signos de los días, guiaba la adivinación, la elección del nombre y la de los días propicios. El xiuhpohualli, el año solar de 365 días, se dividía en dieciocho meses de veinte días, cada uno con su fiesta, más cinco días aciagos. Los dos ciclos coincidían cada 52 años, un momento de peligro. Entonces se apagaban todos los fuegos y los sacerdotes encendían un fuego nuevo en el cerro de la Estrella; cuando prendía, unos corredores lo llevaban a todos los hogares. La última de estas ceremonias tuvo lugar en 1507.

Un numeroso sacerdocio servía en los templos. Los sacerdotes ayunaban, velaban, quemaban incienso de copal a horas fijas del día y de la noche y ofrecían su propia sangre, extraída con espinas de maguey, como hacían también muchos laicos. Los muchachos nobles se educaban en el calmecac, escuelas de los templos donde los sacerdotes enseñaban el calendario, los cantos de los dioses, la historia y la lectura de los libros pintados, mientras que los hijos de la gente común se preparaban sobre todo para la guerra en las «casas de los jóvenes». También las mujeres servían, como sacerdotisas y en las casas de los templos, y las parteras desempeñaban un papel religioso respetado. Las fiestas llenaban la ciudad de música, danzas y procesiones, y muchas implicaban a toda la población, no solo a los sacerdotes: las familias hacían ofrendas en los altares domésticos y celebraban banquetes, y los danzantes actuaban durante días en las grandes plazas.

El sacrificio humano formaba parte de las grandes fiestas. La mayoría de las víctimas eran cautivos de guerra, aunque algunas fiestas incluían esclavos o niños, sobre todo en los ritos dedicados a Tláloc. Según la concepción azteca, estas muertes alimentaban al sol y a la tierra y devolvían a los dioses su propio sacrificio. Las crónicas españolas y algunas crónicas indígenas coloniales dan cifras muy elevadas, como 80.400 víctimas en la nueva consagración del Templo Mayor en 1487, que la mayoría de los historiadores considera exageradas. La arqueología, incluido el tzompantli excavado desde 2015, confirma que el sacrificio se practicaba a gran escala, pero no se puede reconstruir un total fiable. Los estudiosos señalan también que los conquistadores tenían motivos para subrayar el sacrificio a fin de justificar la conquista.

Capítulo IV

Conquista y supervivencia

En 1519 Hernán Cortés desembarcó en la costa del Golfo con unos pocos cientos de españoles. Con el apoyo de decenas de miles de aliados indígenas, sobre todo de Tlaxcala, y ayudadas por una epidemia de viruela, sus fuerzas sitiaron Tenochtitlan, que cayó el 13 de agosto de 1521. El Templo Mayor fue demolido, y más tarde se construyó cerca de su emplazamiento la catedral de la Ciudad de México. Los sacerdotes fueron asesinados o dispersados, los libros pintados fueron quemados y los frailes emprendieron una campaña de conversión.

Sin embargo, mucho sobrevivió. Frailes como Bernardino de Sahagún trabajaron con sabios nahuas para registrar con detalle la antigua religión, en parte para que los misioneros pudieran reconocerla y suprimirla; su obra, sobre todo el Códice Florentino, es hoy la principal fuente escrita. En 1790 unos obreros desenterraron en la plaza mayor de la Ciudad de México la gran estatua de Coatlicue y la Piedra del Sol, y en 1978 unos trabajadores de la compañía eléctrica toparon con la piedra de Coyolxauhqui, lo que llevó a excavar el propio Templo Mayor.

El náhuatl lo hablan todavía más de millón y medio de personas, y el inglés le debe palabras como chocolate, tomato, avocado y chilli, igual que el español le debe chocolate, tomate, aguacate y chile. El nombre de México procede de los mexicas. En el catolicismo popular, los estudiosos ven pervivir pautas antiguas en las peregrinaciones, las ofrendas y el Día de Muertos, aunque se discute cuánto de cada costumbre es prehispánico. Algunos mexicanos de hoy participan también en danzas y ceremonias revividas inspiradas en la tradición mexica, a menudo llamadas mexicayotl.

Dónde ocurrió

100° O 20° N Teotihuacan · h. 100–550 e. c. (ruinas veneradas por los mexicas) Teotihuacan: h. 100–550 e. c. (ruinas veneradas por los mexicas) Tula · h. 950–1150 e. c. (capital tolteca) Tula: h. 950–1150 e. c. (capital tolteca) Cholula · Gran Pirámide y santuario de Quetzalcóatl Cholula: Gran Pirámide y santuario de Quetzalcóatl Tenochtitlan (Templo Mayor) · 1325–1521 Tenochtitlan (Templo Mayor): 1325–1521 Malinalco · templo excavado en la roca, h. 1501 Malinalco: templo excavado en la roca, h. 1501 Cerro de la Estrella (Huixachtécatl) · último Fuego Nuevo, 1507 Cerro de la Estrella (Huixachtécatl): último Fuego Nuevo, 1507 Dónde ocurrió Dónde comenzó Lugares posteriores N
  1. h. 100–550 e. c. (ruinas veneradas por los mexicas) Teotihuacan
  2. h. 950–1150 e. c. (capital tolteca) Tula
  3. Gran Pirámide y santuario de Quetzalcóatl Cholula
  4. 1325–1521 Tenochtitlan (Templo Mayor)
  5. templo excavado en la roca, h. 1501 Malinalco
  6. último Fuego Nuevo, 1507 Cerro de la Estrella (Huixachtécatl)

Preguntas frecuentes

¿Quiénes eran los aztecas?

El nombre suele designar a los mexicas, el pueblo de lengua náhuatl de Tenochtitlan, y en sentido más amplio a sus aliados de la Triple Alianza. El término «azteca», derivado de Aztlan, su patria legendaria, lo popularizaron estudiosos posteriores.

¿A cuántas personas sacrificaron los aztecas?

No existe un recuento fiable. Las crónicas coloniales dan cifras muy elevadas que la mayoría de los historiadores considera infladas, mientras que la arqueología confirma que el sacrificio era frecuente; las estimaciones modernas varían mucho, desde cientos hasta decenas de miles al año en todo el centro de México.

¿Alguien practica todavía la religión azteca?

La religión de los templos terminó con la conquista, pero muchas comunidades nahuas conservan costumbres antiguas dentro de la práctica católica, y algunos mexicanos de hoy participan en danzas y ceremonias revividas inspiradas en los mexicas.

Fuentes y lecturas recomendadas

  1. Michael E. Smith, The Aztecs (3rd edn, Wiley-Blackwell, 2012)
  2. Inga Clendinnen, Aztecs: An Interpretation (Cambridge University Press, 1991)
  3. Davíd Carrasco, The Aztecs: A Very Short Introduction (Oxford University Press, 2012)
  4. Eduardo Matos Moctezuma, The Great Temple of the Aztecs: Treasures of Tenochtitlan (Thames and Hudson, 1988)
  5. Mary Miller and Karl Taube, The Gods and Symbols of Ancient Mexico and the Maya (Thames and Hudson, 1993)