Edificios sagrados explicados · Templos de la India
La estupa
Cómo funciona una estupa budista, de las puertas talladas a la cúpula maciza, la cámara de reliquias y las sombrillas, con la Gran Estupa de Sanchi como guía.
Tradiciones: Budismo
Parte por parte
Señala un número en el dibujo o un nombre en la lista para ver dónde está cada parte.
Puertas (toranas)
Cuatro puertas de piedra se alzan en los puntos cardinales, cada una formada por dos pilares y tres travesaños curvos tallados a imitación de la arquitectura de madera. En Sanchi se añadieron hacia el siglo I a. e. c. y están cubiertas de escenas de la vida y las vidas anteriores del Buda, en las que el propio Buda solo aparece mediante símbolos como una huella, un trono vacío, un árbol o una rueda.
Balaustrada (vedika)
Una maciza balaustrada de piedra rodea el monumento, imitando una cerca de madera de postes y travesaños. Las inscripciones de sus piezas registran que monjes, monjas y donantes laicos concretos las costearon, un valioso testimonio de quiénes apoyaban el budismo primitivo.
Camino de circunvalación
Entre la balaustrada y la base corre un camino pavimentado para la pradakshina, la vuelta en el sentido de las agujas del reloj alrededor de la estupa. Caminar con el monumento a la derecha es un antiguo gesto de respeto, y sigue siendo hoy el principal acto de devoción en las estupas.
Terraza y escalinata (medhi)
En Sanchi, un tambor o terraza elevada, el medhi, rodea la base de la cúpula y se accede a él por una doble escalinata en el lado sur. Sostiene un segundo camino de circunvalación, más alto, cerrado por su propia balaustrada, más pequeña.
Cúpula (anda)
La gran semiesfera, llamada anda o «huevo», es maciza, construida con ladrillo o mampostería revestida de piedra, y en su día estuvo enlucida y pintada. La Gran Estupa de Sanchi mide unos 36 metros de diámetro y unos 16 metros de altura.
Cámara de reliquias
En lo más hondo del túmulo, las reliquias se sellaban en cofres de piedra, cristal, metal o arcilla, a menudo encajados unos dentro de otros. Podían ser fragmentos de hueso o ceniza, objetos usados por una persona santa o textos sagrados, y se depositaban durante la construcción, sin intención de que volvieran a verse nunca.
Harmika
Sobre la parte superior aplanada de la cúpula se alza la harmika, una pequeña balaustrada cuadrada. Su nombre sugiere un pabellón o una morada, y se ha interpretado como un recinto sagrado que señala la posición de las reliquias o como una morada de los dioses por encima del mundo.
Sombrillas (chattra)
Del centro de la harmika se eleva un mástil que sostiene sombrillas de piedra, tres en Sanchi. Los parasoles eran en la India un emblema de realeza y honor, y la tradición posterior relaciona a veces los tres niveles con las Tres Joyas, el Buda, el Dharma y la Sangha.
En resumen
- I.Una estupa es un monumento budista macizo, normalmente una cúpula sobre una base, construido sobre reliquias del Buda, de maestros venerados o de textos sagrados, y honrado como recordatorio del Buda y de su despertar.
- II.No tiene un interior en el que entrar; los devotos la rodean en el sentido de las agujas del reloj, ofrecen flores, lámparas e incienso y meditan en su presencia.
- III.La forma nació de los antiguos túmulos funerarios de la India, se difundió ampliamente bajo el emperador Ashoka en el siglo III a. e. c. y alcanzó una expresión clásica en Sanchi.
- IV.Llevada por toda Asia, la estupa se convirtió en la dagoba de Sri Lanka, el chorten tibetano, el zedi birmano y, en Asia oriental, la pagoda de varios pisos.
Visitar con respeto
- Rodea la estupa en el sentido de las agujas del reloj, dejándola a tu derecha.
- No te subas al monumento ni a sus balaustradas, salvo que las escaleras y los caminos estén claramente abiertos a los visitantes.
- En las estupas que siguen en uso, quítate los zapatos donde se te pida y viste con recato.
- Cuando te sientes, no apuntes con los pies hacia la estupa ni hacia las imágenes del Buda.
Lo que muestran los documentos
- La Gran Estupa de Sanchi comenzó como un túmulo de ladrillo atribuido al reinado de Ashoka, en el siglo III a. e. c.; se amplió y se revistió de piedra hacia el siglo II a. e. c., y recibió sus cuatro puertas entre el siglo I a. e. c. y el siglo I e. c., aproximadamente.
- Una inscripción de la puerta sur de Sanchi registra una donación de los tallistas de marfil de la cercana Vidisha.
- En 1851, Alexander Cunningham encontró en una estupa más pequeña de Sanchi, hoy conocida como Estupa 3, cofres de reliquias con los nombres de los discípulos del Buda Shariputra y Maudgalyayana.
- Los monumentos de Sanchi se inscribieron en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1989.
Ideas equivocadas frecuentes
- A veces se describen las estupas como tumbas. Son monumentos conmemorativos y relicarios, no sepulturas de un cuerpo, y muchas no contienen reliquias corporales en absoluto, solo textos u objetos sagrados.
- La tradición budista cuenta que Ashoka abrió las estupas originales y repartió las reliquias entre 84.000 estupas nuevas. Los historiadores consideran legendaria la cifra, aunque la arqueología confirma que Ashoka patrocinó monumentos budistas a gran escala.
- Se dice a menudo que el Buda visitó Sanchi. No hay pruebas antiguas de que lo hiciera; Sanchi cobró importancia unos dos siglos después de su muerte.
Capítulo I
Del túmulo funerario al monumento
Mucho antes del Buda, los pueblos del subcontinente indio levantaban túmulos de tierra sobre los restos de jefes y hombres santos. Los textos budistas recogen esta costumbre al final mismo de la vida del Buda. Según el Mahaparinibbana Sutta, el Buda dijo a sus seguidores que sus restos debían honrarse como los de un rey universal, guardados en una estupa en un cruce de caminos. Tras su cremación, continúa el relato, sus reliquias se repartieron entre ocho pretendientes, y se construyeron diez estupas sobre las porciones de reliquias, la vasija y las brasas.
El emperador Ashoka, que gobernó la mayor parte del subcontinente en el siglo III a. e. c. y se convirtió en protector del budismo, es recordado por la tradición como el gran constructor de estupas. La leyenda de que abrió los túmulos originales y redistribuyó las reliquias entre 84.000 monumentos nuevos no puede tomarse al pie de la letra, pero los pilares de Ashoka y los núcleos de ladrillo de varios yacimientos, entre ellos Sanchi, muestran que patrocinó construcciones budistas por todo su imperio. En los siglos siguientes, reyes, mercaderes, monjes y monjas ampliaron estos túmulos y les añadieron balaustradas, puertas y esculturas.
Sanchi, en una colina del centro de la India cerca de la antigua ciudad de Vidisha, conserva el mejor ejemplo de esta primera fase. El núcleo de ladrillo de la época de Ashoka de la Gran Estupa duplicó su tamaño y se revistió de piedra hacia el siglo II a. e. c., y sus cuatro puertas ricamente talladas llegaron hacia el cambio de era. Otros yacimientos antiguos, como Bharhut, en el centro de la India, y Amaravati, en el sur, sobreviven sobre todo como esculturas en museos. Sanchi fue abandonada en la época medieval, redescubierta por oficiales británicos en 1818 y restaurada a comienzos del siglo XX bajo la dirección de John Marshall.
La estupa no era una forma exclusivamente budista. Los jainistas también construyeron estupas en los primeros siglos, y las excavaciones de Kankali Tila, en Mathura, sacaron a la luz los restos de una estupa jainista con balaustradas talladas muy parecidas a las budistas. Con el tiempo, sin embargo, la estupa se convirtió en el monumento característico del budismo, mientras que el culto jainista pasó a centrarse en templos con imágenes. En el noroeste del subcontinente, en Gandhara, las estupas se hicieron más altas, se elevaron sobre bases cuadradas decoradas y se rodearon de monasterios, una forma que anunciaba las torres de Asia central y oriental.
Capítulo II
Honrar la presencia del Buda
Una estupa no es una sala de reunión, sino un objeto de veneración. Según la concepción budista, las reliquias que contiene transmiten la presencia y el poder del despierto, y el propio monumento recuerda su liberación final, su parinirvana. Con el tiempo, la estupa también se interpretó como un mapa del camino hacia el despertar y un modelo del cosmos, con la cúpula como el mundo y el mástil elevándose a través de los cielos. Estudiosos como Adrian Snodgrass han rastreado estas capas de simbolismo.
El principal acto de culto es la vuelta al monumento en el sentido de las agujas del reloj. Los peregrinos dan una o muchas vueltas, recitando versos o mantras, y dejan flores, lámparas, incienso y pequeños regalos en su base. Las inscripciones antiguas muestran que tanto laicos como monjes costeaban partes de las estupas para obtener mérito, y a menudo dedicaban ese mérito a sus padres o a todos los seres. Gregory Schopen ha mostrado lo estrechamente ligados que estaban los primeros monasterios al culto de las reliquias, en contra de la vieja imagen de unos monjes interesados solo en los textos y la meditación.
Se construyen estupas de todas las escalas. Grandes monumentos se alzaban en los lugares del nacimiento, el despertar, el primer sermón y la muerte del Buda, y atraían a peregrinos de toda Asia. Los monasterios levantaban estupas sobre los restos de sus propios maestros, y los peregrinos dedicaban pequeñas estupas votivas, algunas no más grandes que una mano. No todas las estupas guardan reliquias corporales: muchas contienen versos de las escrituras, considerados la enseñanza del Buda hecha cuerpo, mientras que otras conmemoran acontecimientos.
En las tradiciones mahayana y vajrayana, la estupa pasó a entenderse como símbolo de la mente despierta del Buda, y se consideraba que construir una, repararla o incluso rodearla aportaba un gran mérito. El budismo tibetano reconoce ocho tipos clásicos de chorten, cada uno de los cuales recuerda un gran acontecimiento de la vida del Buda, desde su nacimiento hasta su tránsito final. La consagración de una nueva estupa es una ceremonia elaborada, en la que el núcleo hueco se llena de reliquias, escrituras, oraciones y ofrendas antes de sellarlo, y en su interior puede colocarse un eje central de madera o de metal, el «árbol de la vida».
Capítulo III
Por toda Asia
A medida que se extendía el budismo, la estupa cambió de forma sin perder su significado. En Sri Lanka, donde se llama dagoba o chetiya, la cúpula adopta a menudo forma de campana o de burbuja. Las grandes estupas de Anuradhapura, como la Ruwanwelisaya y la Jetavanaramaya, estuvieron entre las mayores construcciones del mundo antiguo; esta última, de ladrillo, tenía una altura original que los estudiosos sitúan en más de 100 metros.
En el valle de Katmandú, las estupas de Boudhanath y Swayambhunath tienen ojos pintados en los cuatro lados de la harmika, que contemplan el territorio. Los chorten tibetanos elevan la cúpula sobre bases escalonadas y la coronan con una alta aguja de trece anillos, que simbolizan las etapas hacia el despertar. En Myanmar, el zedi dorado, cuyo ejemplo más famoso es la Shwedagon de Yangón, se estrecha hasta terminar en una esbelta aguja, y el chedi tailandés, emparentado con él, adopta una forma de campana similar.
En Java, el monumento de Borobudur, del siglo IX, convirtió la estupa en toda una montaña de terrazas, revestidas de paneles en relieve y coronadas por plataformas circulares con 72 estupas caladas en torno a una central. Más al este, en China, Corea y Japón, la estupa se encontró con las tradiciones locales de torres de madera de varios pisos y se convirtió en la pagoda, donde una pequeña forma de estupa suele pervivir como la aguja que la remata. En la época moderna siguen levantándose estupas nuevas, desde los chorten de los monasterios del Himalaya hasta las blancas Pagodas de la Paz construidas por la orden japonesa Nipponzan Myōhōji en muchos países, entre ellas la de Battersea Park, en Londres, inaugurada en 1985.
Preguntas frecuentes
¿Qué hay dentro de una estupa?
Una estupa es maciza. Su único espacio interior es una pequeña cámara de reliquias sellada que guarda cofres con reliquias del Buda o de un maestro santo, objetos sagrados o textos.
¿Qué diferencia hay entre una estupa y una pagoda?
La pagoda de China, Corea y Japón desciende de la estupa india, fusionada con las torres de varios pisos de Asia oriental. Una pequeña forma de estupa suele pervivir como la aguja que remata la pagoda.
¿Por qué la gente camina alrededor de una estupa?
La circunvalación en el sentido de las agujas del reloj es una antigua forma india de honrar a una persona o un objeto sagrados. Rodear una estupa mientras se recitan oraciones o mantras es una práctica meritoria en todas las tradiciones budistas.
Fuentes y lecturas recomendadas
- Adrian Snodgrass, The Symbolism of the Stupa (Cornell University Southeast Asia Program, 1985)
- John Marshall and Alfred Foucher, The Monuments of Sāñchī (3 vols, Government of India, 1940)
- Gregory Schopen, Bones, Stones, and Buddhist Monks (University of Hawai‘i Press, 1997)
- Kevin Trainor, Relics, Ritual, and Representation in Buddhism (Cambridge University Press, 1997)