Capítulo I
Lo que celebra
El Bhagavata Purana cuenta que Kamsa, el rey tirano de Mathura, oyó una profecía según la cual el octavo hijo de su hermana Devaki lo mataría. Encerró en prisión a Devaki y a su esposo Vasudeva y mató uno a uno a sus hijos recién nacidos. Cuando el octavo, Krishna, nació a medianoche, los guardias se durmieron y las puertas de la prisión se abrieron. Vasudeva llevó al bebé a través del Yamuna desbordado hasta la aldea de Gokul, donde lo criaron el pastor Nanda y su esposa Yashoda.
La infancia de Krishna entre los pastores de Vraja, robando mantequilla, tocando la flauta y bailando con las gopis, es una de las historias más queridas de la devoción hindú. Janmashtami celebra a la vez al dios que viene a restaurar el dharma y al niño que deleita a sus devotos.
Capítulo II
Cómo se celebra
Muchos devotos ayunan todo el día, algunos sin beber agua. Los templos y los hogares se decoran, y la imagen del niño Krishna se coloca en una cuna. A medianoche, el momento de su nacimiento, suenan las caracolas; la imagen se baña en leche, cuajada, miel y agua, se viste con ropa nueva y se mece mientras se cantan himnos; luego se comparten dulces de leche y mantequilla y se rompe el ayuno.
Durante la noche, los devotos cantan bhajans, leen el Bhagavata Purana y representan escenas de la vida de Krishna, la raslila. El día siguiente, Nandotsava, celebra la alegría de Nanda por el nacimiento de su hijo.
Capítulo III
Por el mundo
Mathura y Vrindavan, la tierra del nacimiento y la infancia de Krishna, atraen a enormes multitudes. En Bombay y en todo Maharashtra, las competiciones de dahi handi convierten las calles en estadios. Los templos de ISKCON, de Londres a Los Ángeles, celebran fiestas que duran toda la noche, y las comunidades hindúes, de Nepal a Fiyi, mantienen la vigilia.