Capítulo I
Lo que celebra
Según la tradición theravada, nueve meses después de su despertar Buda se encontraba en el Bosque de Bambú, Veluvana, cerca de Rajagaha. En la luna llena del mes de Magha, 1.250 monjes, todos ellos arahants, acudieron a él por su propia voluntad. Ante esta asamblea Buda recitó el Ovada Patimokkha, un resumen de la enseñanza que incluye el verso que también recoge el Dhammapada (183): «No hacer ningún mal, cultivar el bien, purificar la propia mente: esta es la enseñanza de los budas».
Por eso el día es también una celebración de la Sangha, la comunidad de monjes y monjas, y algunas comunidades budistas de Occidente lo llaman Día de la Sangha.
Capítulo II
Cómo se celebra
Los budistas laicos van al templo por la mañana para ofrecer comida a los monjes, dar limosna y tomar los preceptos; algunos observan ocho preceptos durante el día y la noche. Los monjes predican sobre el Ovada Patimokkha.
Al anochecer llega el wian tian, «circunvalación con velas»: con una vela encendida, tres varillas de incienso y una flor en las manos, los fieles dan tres vueltas en el sentido de las agujas del reloj alrededor de la sala de ordenación o de una estupa, una por cada una de las Tres Joyas, el Buda, el Dhamma y la Sangha, recitando sus cualidades. El recinto del templo resplandece con cientos de pequeñas llamas.
Capítulo III
Por el mundo
En Tailandia el día es festivo oficial, y está prohibida la venta de alcohol. Camboya lo celebra como Meak Bochea y Laos como Boun Makha Bousa. En Sri Lanka, la luna llena de febrero, Navam Poya, recuerda también la primera asamblea de los discípulos de Buda, y el templo Gangaramaya de Colombo organiza la Navam Perahera, una procesión de tamborileros, bailarines y elefantes.